ANSIEDAD
¿QUÉ ES LA ANSIEDAD?
La ansiedad se define como una anticipación de un daño o desgracia futuros, acompañada de un sentimiento desagradable y/o de síntomas somáticos de tensión.
La ansiedad es una sensación, que se acompaña de reacciones corporales tales como tensión muscular, sudoración, temblor,respiración agitada, dolor de cabeza, de pecho o de espalda, palpitaciones, los “nudos en el estómago” y otras muchas más.
La ansiedad es un estado emocional normal ante determinadas situaciones y que constituye una respuesta psicofisiológica habitual a diferentes situaciones cotidianas estresantes. Por tanto, un cierto grado de ansiedad es deseable para el manejo normal de las exigencias del día a día. No obstante, cuando supera la capacidad adaptativa de la persona, es cuando la ansiedad se convierte en patológica, provocando malestar significativo con síntomas que afectan al plano físico, psicológico y comportamental.
Los estudios indican que en las mujeres hay una mayor prevalencia de trastornos de ansiedad en relación a los hombres. Igualmente, las investigaciones concluyen que muchas personas que durante la niñez, adolescencia o primeros años de la vida adulta presentan trastornos de ansiedad tienen un mayor riesgo de desarrollar diferentes patologías mentales con posterioridad. Por lo tanto, un abordaje psicológico de los trastornos de ansiedad puede prevenir la aparición de posteriores dificultades emocionales.
¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS DE LA ANSIEDAD?
– Síntomas físicos de la ansiedad:
- sudoración, sequedad de boca, mareo, inestabilidad
- temblor, tensión muscular, cefaleas, parestesias
- palpitaciones, taquicardias, dolor precordial
- disnea
- náuseas, vómitos, dispepsia, diarrea, estreñimiento, aerofagia, meteorismo
- micción frecuente, problemas de la esfera sexual
- Conductas de evitación de determinadas situaciones
– Síntomas psicológicos y conductuales:
- Preocupación, aprensión
- Sensación de agobio
- Miedo a perder el control, a volverse loco o sensación de muerte inminente
- Dificultad de concentración, quejas de pérdida de memoria
- Irritabilidad, inquietud, desasosiego
- Conductas de evitación de determinadas situaciones
- Inhibición o bloqueo psicomotor
- Obsesiones o compulsiones

Como hemos comentado anteriormente, cierto grado de ansiedad es deseable para el manejo normal de las exigencias del día a día: preparar un examen, enfrentar situaciones laborales o ir a una entrevista de trabajo. Por tanto, la ansiedad constituye una respuesta habitual, formando parte de nuestra vida, ayudándonos a enfrentar y responder situaciones cotidianas.
El problema aparece cuando la ansiedad sobrepasa una intensidad que la hace intolerable, afectando a la vida cotidiana de la persona e interfiriendo en su funcionamiento diario y su bienestar emocional.
¿CÓMO CONTROLAR LA ANSIEDAD?
Las causas de los trastornos de ansiedad pueden derivarse por la confluencia de distintos factores, de tal manera que, en el proceso de la aparición de la ansiedad tienen importancia tanto los factores de predisposición individual como los derivados del entorno.
Es bastante frecuente que la ansiedad suponga el principal motivo de consulta cuando se inicia un proceso psicoterapéutico. No obstante, hay que clarificar que la ansiedad es el síntoma resultante de una dificultad personal interna y es sobre ese problema sobre lo que principalmente se va a trabajar en la terapia psicológica. A medida que ese conflicto rincipal se vaya resolviendo la sintomatología ansiosa irá disminuyendo hasta llegar a desaparecer.
Fundamentalmente para controlar la ansiedad hay que hacer un trabajo terapéutico, que incluya una adecuada evaluación de cada caso concreto. El tratamiento proporcionará pautas al paciente para que maneje la sintomatología ansiógena, de tal manera que pueda poner en práctica ejercicios concretos de manejo de la ansiedad: respiración, relajación, planificación de las tareas cotidianas, priorización de necesidades, planificación de actividades placenteras, gestión emocional y de pensamientos, control de la alimentación y el sueño.
Ante un ataque de ansiedad o una crisis de pánico podemos actuar de diferentes maneras, pero fundamentalmente hay una serie de recomendaciones que enumeramos a continuación:
- Recordar que no está ante un peligro extremo. Imponer la realidad a la sensación que los pensamientos intrusivos y las señales de nuestro cuerpo nos pueden hacer creer.
- Interrumpir pensamientos atemorizadores que hagan aumentar la sensación de pánico y sustituirlos por pensamientos más tranquilizadores y realistas como “ se va a pasar” “sólo es ansiedad” “no estoy en peligro”.
- Concentrarse en el aquí y el ahora. Atender a detalles del contextos, observar dónde se encuentra, que está ocurriendo a su alrededor y poder anclarse al momento y la situación presente.
- Respirar profundamente para conseguir que a través de la respiración pueda ir regulando su estado psicofísiológico.
Parte del trabajo psicoterapéutico, entre otros, consiste en entrenar al paciente en estas estrategias y que aprenda a tolerar su experiencia interna. De esta forma, el paciente le perderá el miedo al miedo, la ansiedad aparecerá en menor medida, y cuando aparezcan señales psicofisiológicas, sabrá manejarlas y transitarlas saludablemente
INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA EN LOS TRASTORNOS DE ANSIEDAD
El tratamiento de los trastornos de ansiedad tiene los siguientes objetivos: aliviar los síntomas, evitar las secuelas y ante todo buscar la causa que provoca la sintomatología de la ansiedad. Durante el tratamiento psicológico se pretende intervenir sobre la raíz del problema y afrontarla para que el paciente resuelva y la ansiedad desaparezca. En MIRA Psicología trabajamos desde un enfoque terapéutico integral.
La psicoterapia tiene como objeto facilitar cambios para mejorar la salud del paciente, con el propósito de hacer desaparecer, modificar los síntomas existentes, atenuar o cambiar modos de comportamiento y promover el crecimiento y desarrollo de la personalidad.
Nuestros pacientes llegan a la consulta con la pregunta de cómo combatir la ansiedad. Ante esta cuestión en MIRA Psicología planteamos la intervención a partir de un enfoque psicológico integral. El objetivo es promover la comprensión e integración de los aspectos en conflicto, encontrando nuevas maneras de integrar éstos para funcionar y desarrollarse con más libertad y eficiencia. Trabajamos desde distintos modelos aunando aspectos psicodinámicos junto con técnicas cognitivas y conductuales.
El abordaje terapéutico es individual y se desarrolla un plan de intervención particular para cada paciente. Esta intervención incluye una evaluación exhaustiva, un tratamiento y un posterior seguimiento. Durante la fase de intervención utilizamos diferentes técnicas que destacan por su eficiencia en el tratamiento de la ansiedad: EMDR; mindfulness, relajación y respiración, entrenamiento autógeno, reestructuración cognitiva, detención del pensamiento, resolución de problemas.